martes, 18 de noviembre de 2014

MONAGO Y LOS GILIPOLLAS




MONAGO Y LOS GILIPOLLAS



¿Quién es Monago? No sé. Es un señor, con exceso de peso, poco pelo, y dice ser hijo de un guardia civil, con noséqué del honor, y que gobierna una Comunidad Autónoma en coalición con Izquierda Unida, siendo él, Monago, del Partido Popular. Y eso sí es raro. Pero a la pregunta de quién es Monago, yo he de responder que no lo sé.

Y ¿Qué es España? Eso es más difícil de responder que qué sea míster Monago. España, es, ser no sé, pero tiene hechos diferenciales, no uno, muchos hechos diferenciales. En España los cuernos de un Presidente autonómico, reyezuelo taifoso, se ventilan públicamente, lo cual se hace también en otros lugares, pero aquí dan para hablar, y hablar y hablar, durante días, y días y días, en un incansable blablablar, con la única esperanza de que será sustituida por otra blablablaba en breve, porque un hecho diferencial español es la cantidad de hechos taifosos de cualquer tipo  que nos anega y el enorme peso se la blablablaba que los comenta.



Lo que en cualquier otro sitio se hubiera cortado en origen con la dimisión del hijo del guardia civil, aquí, con algo de patrimonialismo con el cargo, se sustancia en una guerra de necedades, a cada cual más grande, y cambios de declaraciones, que se contradicen entre sí, sobre vuelos en avión, sobre si son de ida, o de idavuelta y tontás semejantes. 

Y así durante semanas.

Los cuernos voladores van en las palabras que no se dicen y la rechifla es general, pero, chicos, como si nada; participa el Letrado Mayor de la Cámara Alta, con certificaciones compulsadas, las fotocopias sin compulsa de noséqué papeles, que se las pasa el señor Monago por las narices a los periodistas sin que puedan examinarlas, para decir que eso lo explica tó, y luego decir que tó lo explicará en enero. ¡En enero!

E Izquierda Unida (dos mentiras juntas), sigue gobernando con él, a menos de seis meses de las próximas elecciones.

¿Vamos a seguir con esta gilipollez hasta enero?



Yo no sé quién será Monago, pero los gilipollas somos nosotros.