jueves, 2 de octubre de 2014

MUERTE POR CONSUNCIÓN





MUERTE POR CONSUNCIÓN

Elecciones a la vista
Ni el Gobierno ni los círculos en los que influye toman en serio la regeneración




DICE:
1.-   Aunque haya que evitar todo patetismo, es difícil no percatarse de que tal vez estemos llegando al final del ciclo que se abrió con la Transición.

2.- 
El empeño en mantener las posiciones adquiridas explica las tragaderas enormes que distingue a la militancia política. Los que tienen puestos, para no perderlos, y los que todavía no los han conseguido, para seguir aspirando a ellos.

3.- Si echamos una mirada al pasado, llaman la atención los muchos ejemplos de élites que, muy poco antes de perecer, estaban absolutamente seguras de su permanencia

4.- Pese a que desde decenios en nada se diferencia la política que CC OO y UGT llevan a cabo, se mantienen separadas por el mismo afán de supervivencia del que las respectivas direcciones centrales y regionales dan buena muestra.

5.- a menos de nueve meses de las elecciones autonómicas y municipales, por mucho que disimule el Gobierno, no puede confiar ya en que el débil remonte de la economía sea suficiente para impedir el desplome del bipartidismo. Identifica la mayor amenaza en Podemos, que ha logrado centrar a su favor la comprensible indignación que produce una corrupción generalizada en una crisis que se muestra interminable.



6.- la evidencia se impone: nadie en el Gobierno, ni en los círculos directos en los que influye, han tomado en serio el discurso de la regeneración. Bajo una retórica de lucha contra la corrupción lo prioritario sigue siendo mantener oculta la que hasta ahora no haya saltado a la superficie

7.- El PP podrá sobrevivir, al contar con el apoyo de todo el establishment; en cambio, la llamada socialdemocracia española, que nunca ha sido tal, al haber pasado de una mera retórica revolucionaria a una política abiertamente neoliberal, está condenada a despeñarse en el precipicio.